
Hace un par de días volvieron las sonrisas sutiles a mi vida, y es que por causas mecánicas mi coche ha estado en el taller, y tenia el de mi padre, y ya se sabe: en casa del herrero cuchillo de palo, en ese coche no tengo radio (le ha perdido por casa), y en mi coche pues si que tengo radio, como bien dice el refrán, mi radio es una radio muy muy mala, parece mentira que me dedique a lo que me dedico y que haya sido capaz de ponerle sistema de altavoces, TV con DVD, luces interiores y de todo a una furgoneta, y en mi propio coche nada, el caso es que como ya tengo radio pues puedo escuchar radio 3 que me gusta mucho, y parece que no, pero entre que ya se nota que el verano acaba, en mi coche hay radio pues me recuerda al invierno pasado, y como cualquier tiempo pasado fue mejor pues vuelve esa sensación al salir de trabajar, con los regalitos que da radio 3 a veces te agrada, y para mi radio 3 es eso.